AQUÍ ESTOY...Y SOY LO QUE SOY...

Este es mi mundo

por qué no sentir orgullo

de eso

Es mi mundo

y no hay razón para ocultarlo

de qué sirve vivir

si no puedo decir

soy lo que soy.




17 de febrero de 2009

VACIO....SOLEDAD...

Las causas del vacío, de la soledad, son muchas. En un hombre o una mujer que forman parte de una pareja, de un matrimonio, por ejemplo, puede producirse lo que algunos llaman “la presencia de la ausencia” o, dicho de otro modo, el sentirse solo con la compañía. En realidad esto es común también a otro tipo de relaciones, como la de padres e hijos, hermanos, amigos, etcétera. Sin embargo, “la presencia de la ausencia” en una pareja es lo que más duele, lo que más compromete al sentimiento de vacío. Y ello es porque la característica humana, que responde a un orden natural, es la de completarse en el otro, de manera permanente y para un fin trascendente. Es cierto que a medida que transcurre el tiempo y que las pautas culturales transforman ese orden natural y antiguo, el compromiso de “hasta que la muerte los separe”, se va ausentando ¿Pero no es ello en virtud del vacío, de la soledad que provocó la ruptura de ese compromiso y no de la necesidad de no responder ya a ese orden natural?

A poco que se trate de discernir sobre qué cosas motivan esa desolación en la pareja, se concluirá en que hay dos factores relevantes: el culto a los nuevos ídolos y una falta de disposición o falta de talento por ir desarrollando y consolidando el amor. En efecto, porque amar es un sentimiento, nace como tal, pero se consolida por vocación. Quien no tiene vocación de amar, quien no se prepara para hacer del amor un arte, como decía Balzac, disfrutará del sentimiento por un tiempo, luego sobrevendrá el desgaste, la rutina, el fastidio, el resentimiento y todo lo demás que harán florecer la soledad, el vacío y determinará una gran frustración o el quiebre de la pareja.

¿Qué es exactamente el culto a los nuevos ídolos? Este culto puede ser espontáneo o bien el ser humano puede ser inducido mediante métodos coactivos. Un ejemplo del primer caso es cuando el hombre, habiendo alcanzado un nivel de vida aceptable, sigue operando para mejorarlo distrayendo su atención de las cosas trascendentes. En el segundo caso, se trata de personas a las que el sistema obliga, por la ausencia de justicia social, a mantenerse alejadas de las cosas esenciales en pos de apenas sobrevivir

http://www.serysociedad.com.ar/noticiagral_v2.php?idnew=167&tipo=1

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