AQUÍ ESTOY...Y SOY LO QUE SOY...

Este es mi mundo

por qué no sentir orgullo

de eso

Es mi mundo

y no hay razón para ocultarlo

de qué sirve vivir

si no puedo decir

soy lo que soy.




25 de febrero de 2011

HOMBRES...????




Por principio de cuentas, los misóginos son individuos que sufren una especie de represión interna que los convierte involuntariamente en seres perversos, que se ensañan despiadadamente con su pareja o con quienes consideran sus adversarios o sus competidores.
Estos individuos se caracterizan por hostilizar o agredir física, verbal o mediáticamente, principalmente a las mujeres; son personas con tendencias a resolver sus diferencias a golpes o bajo algún tipo de violencia.
La causa de este comportamiento, según Sigmund Freud, tiene que ver con los traumas de la infancia; no haber contado con la figura paterna, haber sido objeto de la hostilidad materna o haber sido reprimidos en el ejercicio de su sexualidad en la niñez o en la adolescencia.
Entre otras de sus características sicológicas, es que son muy dados a utilizar el escarnio, la denostación y la manipulación; son personas que no lograron crecer ni emocional ni intelectualmente.
Por lo general, los misóginos son individuos que ponen en duda la sexualidad de los demás y utilizan el sarcasmo como una forma de agresión. Su rasgo particular es que son sadomasoquistas, pues por un lado disfrutan con el sufrimiento y la hostilidad hacia sus víctimas y, por otro, sufren internamente por su incontrolable conducta.
En el fondo, esta conducta se debe a su auto represión interna que desde la infancia han ejercido hacia su propia sexualidad; en tanto que consideran que la homosexualidad es motivo de vergüenza o de señalamiento social, evitan ser descubiertos u ocultan sus desviaciones haciendo escarnio de los demás o agrediendo a las mujeres bajo sus más diversas manifestaciones.
Patológicamente podríamos decir que los misóginos son homosexuales reprimidos, que no logran entender el porqué de su odio hacia las mujeres y del por qué sus fobias hacia quienes ellos mismos perciben como homosexuales o sus competidores.
En realidad no logran entender que la sexualidad de las personas no es motivo de escarnio y que si lo emplean como tal es porque ellos mismos sienten vergüenza de una conducta o de un sentimiento que buscan ocultar.
En general, su falta de capacidad para entender sus propios sentimientos o disfrutar plenamente de su sexualidad los convierte en individuos perversos, que buscan satisfacer sus necesidades afectivas cometiendo actos o acciones reprobables socialmente pero que atraen la atención. La agresión, la burla, la hostilidad o la denostación, son formas de satisfacer su infelicidad.
Su falta de satisfacción afectiva o sexual los convierte tarde que temprano en criminales, en agresores, en personajes sádicos que sólo encuentran el placer en el sufrimiento de los demás y, en especial, en el sufrimiento de la mujer.
Seguro estoy que usted conoce a más de algún personaje que tiene como costumbre alguna de   estas conductas hacia las mujeres o cualquiera de sus semejantes. Aléjese de ellos, no ponga en riesgo  su salud  emocional...



Javier Orozco Alvarado

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