OH! Si tú pudieras contemplar desde mi alma
el paisaje de amor con que te quiero.
Ya no siento el camino de la gloria,
ya no estamos los dos tan frente a frente
pues nos rige la pauta tu memoria.
Ya el bosquejo se esfuma tras el soplo,
todo viento recoge lo que acoplo
y no hay esperanza que nos una.
Ya el mundo de colores que antes te decía,
no es igual que mi alegría,
y el mundo que en las tardes me enloquece,
en las noches de insomnio y de tristeza
dejan caer la lágrima, hermana de la melancolía.


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